Esfuerzo y responsabilidad

¿Qué tipo de personas queremos que sean nuestros hijos e hijas?

Hay que ser conscientes como padres que los valores que se transmiten desde la familia van a ser la base sobre la que los hijos se desarrollan y crecen como personas. Algunos de estos valores, como es el caso de la responsabilidad y el esfuerzo, son los que tratamos en el post de hoy.

Motivar a nuestros hijos e hijas para que sean responsables en su vida es una de las grandes metas que debemos tener. Hay que explicarles la importancia de asumir responsabilidades, claro está, de acuerdo a la edad de cada uno. En esta tarea el ejemplo de los adultos es fundamental.

Para fomentar en los niños el valor del esfuerzo debemos plantear metas a corto plazo, exponerlas de manera concisa y concreta, que sean diarias y que se puedan controlar con facilidad. Las tareas que se proponen tienen que suponer cierto esfuerzo para que tengan que trabajar y se ganen aquello que quieren conseguir. Alcanzar sus metas les hace sentirse contentos y aumenta su seguridad, se ven capaces. De la motivación surgirá el esfuerzo y por tanto la responsabilidad de hacer ciertas cosas para conseguir otras.

Una buena manera de alcanzar la voluntad de hacer algo es seguir una disciplina y acostumbrarse a ello. Llevar unos horarios concretos, obedecer, cuidar de lo que es propio… es muy importante que los niños comprendan desde pequeños la importancia de la obediencia, no hay que seguir siempre los impulsos y no siempre se va a conseguir lo que uno quiere.

Si desde pequeños se les acostumbra a adquirir compromisos y establecerse metas a alcanzar, seguirán en este camino. Pero para que vean lo importante que es el esfuerzo por algo, lo tienen que ver en los adultos, debemos ser modelo, ejemplo a seguir. Sobreproteger a los niños no les hace ningún bien, deben enfrentarse a la realidad, plantearse retos, luchar por alcanzarlos y aprender a no frustrarse si no se consigue lo que uno quiere.