Estoy en… y aún no sé que estudiar. ¿Qué hago?

Indecisión Una persona y una vida se hace “tomando decisiones”. Cada opción significa no sólo tomar uno de los caminos, sino también abandonar los demás, renunciar a otros posibles. Las opciones razonables son el resultado de un proceso serio y riguroso. Se trata de que conozcáis tanto las opciones inmediatas como las que se os presentan a largo plazo, analizando las posibilidades que se abren o se cierran con cada opción.
A la hora de tomar decisiones encontramos algunos elementos que nos limitan y hemos de tenerlos en cuenta: lo que somos capaces de hacer, lo que queremos o no queremos y las alternativas que nos ofrece el entorno. Además tenemos que partir del conocimiento de uno mismo, sus valores y capacidades, la capacidad para recoger información adecuada, la habilidad para predecir resultados y el conocimiento de ciertas técnicas y/o procesos de la toma de decisión.
Ahora con la implantación de la LOMCE el próximo año en 1º y 3º de ESO y 1º de Bachillerato hay que estar muy atentos porque es momento de cambio.
No te preocupes, la incertidumbre es algo bastante frecuente. Para ayudarte hemos elaborado un folleto en el que encontrarás algunas claves para ayudarte a tomar decisiones, así como información de todas las familias profesionales tanto de grado medio y superior como de grados universitarios. El Departamento de Orientación está a tu disposición para acompañarte en este proceso y aclarar todas las dudas que te puedan surgir.
Sobre todo piensa que es un proceso largo y que eres tú quien ha de tomar las decisiones.
Indecisión 3“El hombre es libertad, el hombre está condenado a ser libre. Condenado porque no se ha creado a sí mismo, y sin embargo, por otro lado, libre, porque una vez arrojado al mundo es responsable de todo lo que hace. El hombre puede elegir en un sentido u otro, pero lo que no es posible es no elegir” (Sartre 1948).

Folleto informativo

Educar en el asombro

“Cuando muy niños, no necesitamos cuentos de hadas, sino simplemente cuentos. La vida es de por sí bastante interesante. A un niño de siete años puede emocionarle que a Perico, al abrir la puerta, se encuentre con un dragón; pero un niño de tres años le emociona ya bastante que Perico abra la puerta”
G.K. Chesterton
Pensando en esta cita del gran escritor inglés con la que comienza el libro de Catherine L,Ecuyer “Educar en el asombro” hemos querido escribir este artículo sobre un tema que creemos importante en los tiempos educativos actuales.
Muchas veces educadores y padres nos vemos arrastrados por estos tiempos que nos ha tocado vivir a estar en permanente estado de vigilancia-estimulación-exigencia en el desarrollo que nuestros hijos presentan.
En una sociedad permanentemente “conectada e informada”, con multitud de posibilidades y recursos educativos a nuestro alcance y con una visión predominantemente económica y productiva nada parece suficiente para atender, reforzar y desarrollar precozmente a los más pequeños…Pero como dice Chesterton a un niño le satisfacen las cosas más pequeñas, le importan poco los ritmos acelerados y los tiempos impuestos, y encuentra placer y motivación en las cosas más variopintas. A edades tempranas somos el adulto el que analizamos cualquier síntoma de “flaqueza” o inmadurez, el que se empeña en marcar ritmos de desarrollo y el que empieza a valorar al niño por su rendimiento.
No vamos a cambiar este sistema nuestro, que por otro lado no está nada mal en otros muchos aspectos (cuidado y cariño, oportunidades de desarrollo, tolerancia…), pero sí que creemos conveniente reflexionar sobre la verdadera necesidad de convertir la gratificante experiencia educativa en algo diferente a una carrera que acabe agotando a los niños, o incluso aburriéndolos porque no le encuentren sentido (cuando de pequeños “todo tiene un sentido”) , o porque todo esté a su alcance, o incluso en algún caso acaben pensando que es demasiado costoso ser niño…
Ahí os lanzamos algunas ideas para elaborar y debatir en casa:
Observa el verdadero ritmo interior de tu hijo y respétalo. Así como cada niño necesita dormir una serie de horas diferentes y tiene sus propios rituales de sueño, cada niño se interesará más por unas cosas que por otras, necesitará más o menos tiempo para elaborarlas…difícilmente un niño estará a gusto con el ritmo que marcamos en la vida adulta ¿no crees?

El juego es el laboratorio para ensayar y entender la vida ¿Cuánto tiempo dedica a jugar? ¿Cuánto a explorar sin que el juego esté pautado por unas reglas o un soporte tecnológico? ¿Está a menudo en contacto con la naturaleza? Es importante poner límites y normas en su día a día que les dé una referencia y seguridad, pero también pueden explorar controladamente a través del juego otras situaciones, otras experiencias de relación…
No por tenerlo todo se valora todo y se es más feliz…Cuantas más cosas se les dé menos podrán valorarlas, profundizar en su uso, inventar y crear con ellas, apreciar y querer con cuidado. A los niños les gusta repetir las cosas y añadir variaciones: rutina tranquilizadora y espacio para personalizar las cosas. Ellos llevan la ilusión incorporada, la motivación y curiosidad no depende tanto de los resultados obtenidos, ni de los premios…
No todo tiene una explicación, no tratemos de “racionalizar” todas las situaciones. Dejemos espacio para que investiguen, se detengan a contemplar, piensen un poquito en lo que han visto y oído (sentido). No siempre tienen que estar “estimulados”. Pregúntales qué piensan ellos, devuélveles la pelota cuando reclaman soluciones. Un poco de lo que llaman (al comienzo) aburrimiento es la antesala del pensamiento reflexivo y la futura comprensión del mundo y la belleza que les rodea.
Einstein decía que la fórmula del éxito era la siguiente:
TRABAJO+JUEGO+CALLAR LA BOCA
Podríamos resumir este principio diciendo que un buen desarrollo de nuestro niños podría estar basado en un trabajo adaptado a su edad y bien estructurado, pero también en propiciar y mantener su capacidad innata de disfrute y exploración del mundo…y periodos de tranquilidad y reflexión para disfrutar, asimilar y más tarde profundizar en lo enseñado/aprendido. Y de esta manera parece inagotable la capacidad de todo ser humano de asombrarse y crecer en todos los aspectos.

EL PASO DE LA FANTASIA A LA REALIDAD

Ahora que llegan las Fiestas de Navidad a todos los padres y  educadores se nos plantean las dudas de cómo afrontar con nuestros chicos las vivencias típicas de estas fiestas, como son Los Reyes Magos, Papa Noël…Muchas preguntas surgen en estos casos cuando ellos avanzan en edad y la fantasía empieza a chocar con su capacidad de análisis de la realidad, el entorno que presiona con rumores al respecto…¿Cuándo es el momento de decírselo a los niños? ¿Hay una edad clave? ¿Cómo debo decírselo? ¿Antes o después? ¿Qué debo hacer si él/ella toma la iniciativa? ¿Pueden perder la confianza en nosotros si creen que les hemos mentido? Si se niegan a aceptarlo ¿Debemos insistir en ello? ¿Les puede afectar a otro tipo de creencias? …

La fantasía es algo muy necesario y beneficioso para los niños hasta cierta edad. Les ayuda a encontrarse mejor en su entorno, manejarlo e interpretarlo de manera positiva y desarrolla habilidades mentales que luego le serán de gran utilidad. Hasta los 5-6 años el niño puede llegar a confundir fácilmente realidad con fantasía y eso es absolutamente normal (exposiciones donde comienzan contando la realidad y acaban divagando, dibujos que les conceden existencia real…) Pero a partir de los 7-8 años es conveniente hacerles ver que sabemos distinguir entre lo que es imaginación y fantasía y lo que no lo es. No se trata de frustrar al niño ya que seguiremos admitiendo su capacidad de imaginar, crear, inventar…pero sí se trata de adaptarlo a un entorno que valorará también su realismo y madurez y a su vez le dejará ser él mismo.

Tres aspectos tendremos en cuenta a la hora de afrontar, por ejemplo, en temas como los de estas Fiestas, la aproximación del niño a la realidad:

—  TEMPERAMENTO/CUALIDADES INNATAS: Niño lógico, niño imaginativo, niño explorador…Cada niñ@ tiene un perfil de temperamento que le hará encajar mejor o peor las noticias al respecto. Los niños con mayor capacidad de imaginar normalmente rechazarán la idea de primeras…Los más lógicos, observadores, verbales…pueden entenderlo mejor pero será necesario cuidar sus sentimientos también. Los exploradores/sociales normalmente tomarán ellos la iniciativa en las “indagaciones” y necesitarán nuestras aclaraciones y pedirles colaboración para que “no lo propaguen”  indebidamente…

—  EDUCACIÓN: Grado de autonomía y madurez nuestra forma de vivir la fantasía también les sirve de modelo a la hora de la tardanza en “darse cuenta” de la realidad. Por ejemplo ante cualquier conducta suya como recoger su habitación podemos darles una explicación lógica de que es necesario colaborar y los beneficios que obtendrá…o decirle que va a venir el “hombre del saco” y se llevará toda su ropa…

—  LO IMPREDECIBLE: El Entorno.  Más allá de lo que eduquemos o las cualidades innatas del niño, será su entorno el que presionará hacia un mundo real con el paso de los años y habrá que preparar al niño para ello, aunque siempre conservando un espacio a la fantasía desplazada a otros campos (creativo, artístico, social…). No podemos controlar lo que venga de fuera, pero sí acogerles en sus dudas y hacerles más llevadero el paso.

 Os dejamos con un cuento que creemos os puede servir de ayuda y guía si estáis en esa “edad” de afrontar tarde o temprano el tema de los Reyes, Papa Noël…

¡Os deseamos desde el Departamento de Orientación felices Navidades y que vuestros sueños y fantasías se hagan realidad!

 Los Reyes Magos son verdad

los-reyes-magos

Apenas su padre se había sentado al llegar a casa, dispuesto a escucharle como todos los días lo que su hija le contaba de sus actividades en el colegio, cuando ésta en voz algo baja, como con miedo, le dijo:
– ¿Papá?
– Sí, hija, cuéntame
– Oye, quiero… que me digas la verdad
– Claro, hija. Siempre te la digo -respondió el padre un poco sorprendido
– Es que… -titubeó Blanca
– Dime, hija, dime.
– Papá, ¿existen los Reyes Magos?
El padre de Blanca se quedó mudo, miró a su mujer, intentando descubrir el origen de aquella pregunta, pero sólo pudo ver un rostro tan sorprendido como el suyo que le miraba igualmente.
– Las niñas dicen que son los padres. ¿Es verdad?
La nueva pregunta de Blanca le obligó a volver la mirada hacia la niña y tragando saliva le dijo:

– ¿Y tú qué crees, hija?
– Yo no sé papá, que sí y que no. Por un lado me parece que sí que existen porque tú no me engañas; pero, como las niñas dicen eso.
– Mira, hija, efectivamente son los padres los que ponen los regalos pero…
– ¿Entonces es verdad? -cortó la niña con los ojos humedecidos-. ¡Me habéis engañado!
– No, mira, nunca te hemos engañado porque los Reyes Magos sí que existen -respondió el padre cogiendo con sus dos manos la cara de Blanca.

Entonces no lo entiendo papá.
– Siéntate, Blanquita, y escucha esta historia que te voy a contar porque ya ha llegado la hora de que puedas comprenderla -dijo el padre, mientras señalaba con la mano el asiento a su lado.
Blanca se sentó entre sus padres ansiosa de escuchar cualquier cosa que le sacase de su duda, y su padre se dispuso a narrar lo que para él debió de ser la verdadera historia de los Reyes Magos:
Cuando el Niño Jesús nació, tres Reyes que venían de Oriente guiados por una gran estrella se acercaron al Portal para adorarle. Le llevaron regalos en prueba de amor y respeto, y el Niño se puso tan contento y parecía tan feliz que el más anciano de los Reyes, Melchor, dijo:
– ¡Es maravilloso ver tan feliz a un niño! Deberíamos llevar regalos a todos los niños del mundo y ver lo felices que serían.
– ¡Oh, sí! -exclamó Gaspar-. Es una buena idea, pero es muy difícil de hacer. No seremos capaces de poder llevar regalos a tantos millones de niños como hay en el mundo.
Baltasar, el tercero de los Reyes, que estaba escuchando a sus dos compañeros con cara de alegría, comentó:
– Es verdad que sería fantástico, pero Gaspar tiene razón y, aunque somos magos, ya somos ancianos y nos resultaría muy difícil poder recorrer el mundo entero entregando regalos a todos los niños. Pero sería tan bonito.

Los tres Reyes se pusieron muy tristes al pensar que no podrían realizar su deseo. Y el Niño Jesús, que desde su pobre cunita parecía escucharles muy atento, sonrió y su voz se escuchó en el Portal:
– Sois muy buenos, queridos Reyes Magos, y os agradezco vuestros regalos. Voy a ayudaros a realizar vuestro hermoso deseo. Decidme: ¿qué necesitáis para poder llevar regalos a todos los niños?
– ¡Oh! necesitaríamos millones y millones de pajes, casi uno para cada niño que pudieran llevar al mismo tiempo a cada casa nuestros regalos, pero no podemos tener tantos pajes., no existen tantos.
– No os preocupéis por eso -dijo el Niño-. Yo os voy a dar, no uno sino dos pajes para cada niño que hay en el mundo.
– ¡Sería fantástico! Pero, ¿cómo es posible? -dijeron a la vez los tres Reyes Magos con cara de sorpresa y admiración.
– Decidme, ¿no es verdad que los pajes que os gustaría tener deben querer mucho a los niños?
– Sí, claro, eso es fundamental – asistieron los tres Reyes.
– Y, ¿verdad que esos pajes deberían conocer muy bien los deseos de los niños?
– Sí, sí. Eso es lo que exigiríamos a un paje -respondieron cada vez más entusiasmados los tres.
– Pues decidme, queridos Reyes: ¿hay alguien que quiera más a los niños y los conozca mejor que sus propios padres?
Los tres Reyes se miraron asintiendo y empezando a comprender lo que el Niño Jesús estaba planeando, cuando su voz de nuevo se volvió a oír:
– Puesto que así lo habéis querido y para que en nombre de los Tres Reyes Magos de Oriente todos los niños del mundo reciban algunos regalos, YO ordeno que en Navidad, conmemorando estos momentos, todos los padres se conviertan en vuestros pajes, y que en vuestro nombre, y de vuestra parte regalen a sus hijos los regalos que deseen. También ordeno que, mientras los niños sean pequeños, la entrega de regalos se haga como si la hicieran los propios Reyes Magos. Pero cuando los niños sean suficientemente mayores para entender esto, los padres les contarán esta historia y a partir de entonces, en todas las Navidades, los niños harán también regalos a sus padres en prueba de cariño. Y recordarán que gracias a los Tres Reyes Magos todos son más felices.

Cuando el padre de Blanca hubo terminado de contar esta historia, la niña se levantó y dando un beso a sus padres dijo:
– Ahora sí que lo entiendo todo papá. Y estoy muy contenta de saber que me queréis y que no me habéis engañado.

Y corriendo, se dirigió a su cuarto, regresando con su hucha en la mano mientras decía:
– No sé si tendré bastante para compraros algún regalo, pero para el año que viene ya guardaré más dinero.
Y todos se abrazaron mientras, a buen seguro, desde el Cielo, tres Reyes Magos contemplaban la escena tremendamente satisfechos. 

César

¿Qué puedo hacer?

Ésta y otras preguntas parecidas ¿Qué voy a ser de mayor? ¿Dónde podría trabajar?… me las he hecho más de una vez. Encontrar la respuesta no es una tarea fácil. Pero sabes, siempre hay un camino, algo que podemos hacer para alcanzar nuestro objetivo.

El primer paso para comenzar nuestro camino profesional es analizarnos y mejorar nuestro autoconocimiento. Es decir, conocernos mejor para saber cuáles son nuestros puntos fuertes y cuáles no lo son tanto y de ésta forma nos va a ser más fácil mejorarlos. Saber el que se te da bien o el que no se te da tan bien, te va a ayudar mucho. Entre otras tareas los alumnos de 4º de ESO hemos realizado un cuestionario de intereses profesionales para empezar a enfocar nuestros estudios hacia el ámbito que más nos guste.

Desde el departamento de Orientación intentarán ayudarnos a  encontrar el camino más adecuado a nuestros intereses, a nuestro nivel de estudios y al objetivo que queremos alcanzar. Ante nosotros  tenemos varias opciones que nos pueden interesar y nos van a explicar cada una de ellas.

¿Cómo mejorar la autoestima de nuestros hijos?

La autoestima es un ingrediente muy importante para una vida exitosa y feliz. Si una persona carece de autoestima, puede resultar un obstáculo para alcanzar el éxito en sus tareas, relaciones y virtualmente en todas las áreas de la vida.Los primeros años en la vida de un niño son el fundamento de una sana autoestima.Como padres, no podemos controlar todo que nuestro hijo ve, oye o piensa, ni como esto contribuirá a la imagen de si mismo. Pero podemos hacer mucho. Tenemos al niño en sus primeros años de vida. Durante estos años, lo qué entra en la mente de nuestros hijos es muy impactante, y deja una marca de por vida. Por ello, los padres tienen una oportunidad única, irrepetible de abrir “la cuenta bancaria de la autoestima” en la cuál el niño almacenará muchas cosas positivas sobre si mismo. En los años y décadas por venir, esta “cuenta bancaria” se enfrentará con las experiencias negativas de la vida, que son inevitables.¿Cómo comenzamos la cuenta bancaria de nuestros hijos? ¿Cómo podemos, como padres, aumentar la autoestima de nuestros hijos? Aquí hay algunas sugerencias:1. Demuestre amor y afecto a su hijo.Todas nuestras acciones con nuestros hijos, desde la infancia, se deben hacer con afecto y amor. Un bebé que fue tratado con amor y afecto tendrá la sensación subconsciente que es lo suficientemente digno e importante para ser amado.

2. Felicite a su hijo.Dé a su hijo tantos elogios como sea posible, siempre que hagan algo correctamente. Dígale, “Estoy muy orgulloso de ti. Eres muy especial. Me gusto la manera que lo has hecho. ”

3. Haga sus elogios creíbles.Es importante, sin embargo, que los elogios sean creíbles. Los elogios exagerados como, “Eres el mejor del mundo. Eres la persona más agradable que existe ” pueden ser contraproducentes. El niño desarrollará un ego exagerado, y esto puede afectar la relación con sus amigos, y a la larga, tendrá un efecto negativo en su autoestima.

4. Fije metas para su hijo.La meta debe ser alcanzable—vestirse solos. Fije metas que sean acorde a la edad y las capacidades de su hijo (fijar una meta inalcanzable tiene un efecto negativo). Mientras el niño se esfuerza en lograr la meta, acompáñelo y felicítelo a cada paso del camino. Una vez que su hijo alcance la meta, felicite su logro y refuerce su imagen personal de emprendedor.

5. Critique la acción, no a la persona.Cuando su hijo haga algo negativo, dígale, “Eres un niño bueno y especial, no debes hacer esas cosas” en vez de decir, “eres malo.”

6. Tome en cuenta los sentimientos de su hijo. Cuando su hijo sufra un golpe a la autoestima, es importante considerar sus sentimientos. Por ejemplo, si su hijo se siente ofendido por un comentario hecho por un amigo o un profesor, dígale “Sí, se que te ofendió lo que dijo esa persona ” o “Se que sientes que tu amigo no te quiere”. Solo después que su hijo sienta que sus sentimientos son importantes y tomados en cuenta, él estará abierto para que usted alimente su autoestima mostrándole toda la gente que si lo quiere y respeta, y las cosas positivas que otros han dicho sobre él.

7. Siéntase orgulloso de su hijo. Habitualmente, debemos recordar decir a nuestros hijos cuan afortunados y orgullosos somos de ser sus padres.

8. Hable positivamente de su hijo en presencia de la gente importante en su vida, como abuelos, profesores, amigos etc.

9. Nunca compare a su hijo con otros. Nunca le diga: “¿Por qué no eres como Pablito?”. Y cuando tales comparaciones son hechas por otras personas, tranquilice a su hijo y dígale que el es especial y único a su manera. ”

10. Asegúrese que cuando otros traten con su hijo sepan cuales son sus puntos fuertes. Al principio del año escolar, hable con los profesores de su hijo y dígales cuáles son sus puntos fuertes y las áreas en las cuales él o ella sobresalen, de modo que el profesor tenga una perspectiva positiva de ellos y continúe fortaleciendo estos puntos.

11. Dígale a su hijo regularmente que lo ama incondicionalmente. Cuando fallan, o hacen algo incorrecto, recuerde decirles, “¡Eres especial para mí, y yo te amo siempre, sin importar lo qué pase!”

12. Mejore su propia autoestima. Usted necesita verse a si mismo positivamente. Los padres que carecen de suficiente autoestima tendrán dificultades para mejorar la autoestima de sus hijos. Un buen padre es un padre que sabe que él o ella no son perfectos pero se valoran por lo que son, siempre intentando crecer y mejorar.

César y Elena

 

 

 

 

 

 

Fomentar la creatividad en los niños

La creatividad es una actitud que todos los individuos poseemos, más o menos desarrollada, para producir ideas y soluciones nuevas.

Un buen desarrollo de este aspecto es muy importante para los niños ya que:

– Les ayuda a expresarse por sí mismos

– Desarrolla su pensamiento abstracto

– Aumenta la conciencia de uno mismo.

– Les permite hacer elecciones y resolver problemas

– Desarrolla en ellos destrezas sociales, de integración  y de comunicación.

Desde que nace, el ser humano tiene la capacidad de crear.

En los niños, esta actividad experimental requiere de libertad para crear, pero también necesita la ayuda de un guía, de un maestro creativo para apoyarla. Esto es, no hay que reprimir la creatividad en el niño, pero no basta con dejarlo que experimente a su aire.

¿Qué podemos hacer para favorecer la creatividad en nuestros hijos?

Incentiva su curiosidad. Entre los 3 y 10 años se les puede formular preguntas como: “¿Qué pasaría si las personas volaran?”, “¿en qué se parecen un gato y un elefante?”. Obviamente, no existen respuestas buenas o malas, lo que importa es que se les permita expresar o lanzar muchas ideas a partir de un tema, que utilicen su imaginación y encuentren múltiples respuestas a una pregunta.

Inventad historias juntos. Busca dos palabras que no guarden relación aparente (por ejemplo, bruja y economía), y cread entre los dos un cuento en el que aparezcan ambas. Además de pasar un buen rato, se incentiva la capacidad de comprensión, abstracción y expresión verbal.

Ofrécele gran variedad de materiales y de experiencias creativas: trazar, pintar, esculpir, acudir a museos, trabajar con arcilla, etc. La plastilina es una gran opción ya que a partir de ella los niños empezarán a moldear sus propias figuras.

Descubre sus intereses. Si, por ejemplo, le gustan los animales, puedes proponerle pintar un zoo o realizar un collage con fotos de animales que encontréis en las revistas… Sea cual sea la actividad que vayáis a realizar, enfócala hacia algo que a tu hijo le guste.

No le digas qué dibujar o pintar, déjalo que eche a volar su imaginación, pero pregúntale sobre lo que ha dibujado y lo que quiere representar.

Deja que se equivoque. El miedo a fallar es un temor aprendido que los niños pequeños ni tienen. Es importante  permitir que cometan errores, sólo así se constituirán nuevos aprendizajes.

(Resumen de un artículo de todopapas.com)

César y Elena

Respiración y Soplo

Es de suma importancia que los niños aprendan a realizar una buena respiración. De esta manera se evitarían posiblemente muchas patologías que surgen después como afonías, rinolalias, etc.

A su vez, el soplo está ligado a la respiración y es importante que los niños aprendan a controlar la dirección y la fuerza del soplo para articular correctamente los distintos fonemas.

EJERCICIOS DE RESPIRACIÓN:

–  Vivenciar la propia nariz y la de otras personas (tocarse la nariz, poner un gomet, saludarse con la nariz, etc).

–  Vivenciar la función respiratoria de la nariz (inspirar aire por la nariz y con la boca cerrada y espirarlo muy despacito encima de un espejo para observar si se empaña).

–  Aprender a sonarse la nariz: nos sentamos frente al niño y ponemos una bola de algodón o plumas sobre la mesa. Después inspiramos profundamente y poniendo la mano sobre la boca, soplamos aire por la nariz intentando mover la bola.

–  Ejercicios para aumentar la inspiración: oler un frasco de colonia e imaginar que huele bien o mal para poner muecas. Inspirar por una fosa nasal, luego por la otra y luego por las dos a la vez.

–  Ejercicios para aumentar la espiración: soplar trozos de papel, hacer pompas, etc.

 

EJERCICIOS DE SOPLO:

–   Pegarle en la frente, mediante papel adhesivo, una tira que le llegue a la altura de la boca, pidiéndole que la levante mediante el soplo y la mantenga así unos segundos.

–  Ejercicios con una vela, en diferentes posiciones, más cerca o más lejos, pero procurando que el niño no la apague rápido, sino que inspire y espire sin apagarla. Otro ejercicio sería jugar a ver quién apaga la vela antes, colocándola en diferentes posiciones; cuanto más alejada esté la vela, mayor será la capacidad pulmonar exigida al niño.

–  Jugar con objetos como matasuegras, molinillos, trompetas, silbatos, etc.

–  Soplar pelotas de ping-pong o canicas pequeñas. Con una pequeña portería de fútbol para que el niño intente marcar un gol.

–   Ejercicios con pajitas: traspasar agua u otro líquido de un vaso a otro; chupar agua, retenerla en la boca y echar en forma de escopeta; reunir papelillos aspirando; trazar caminos mediante pajitas y soplar trocitos de papel a través de ellas.

 

Motivar la lectura

Pocos niñ@s muestran un interés innato por la lectura en sus primeros años de escolarización. Su mundo de imágenes y fantasía encuentra poco atractivo en la lectura de textos escritos. Debemos ser pacientes e ir incorporando estos aspectos a la acción de leer para que, poco a poco, el niñ@ se vaya vinculando de forma progresiva.

Es importante crear desde la más temprana edad (4-5-6 años) una sensación agradable y  compartida en el hecho de leer, narrándoles cuentos con imágenes atractivas, concediendo importancia a sus progresos e intenciones espontáneas de comprender los mensajes escritos, hablando con ellos acerca de lo leído y dejando correr la imaginación…

A partir de los 6 años, con la lecto-escritura educada y aprendida desde la escuela es importante crear un buen hábito lector, con un espacio dedicado a ello, siendo nosotros modelo de conducta (aunque esto no es imprescindible ni determinante porque cada niño tendrá más o menos desarrollada su habilidad y facilidad para procesar y entender los mensajes escritos más allá de nuestra intención) y acompañándoles a un mundo de descubrimientos a través de los libros que les lleven a querer saber más y compartir estas nuevas vivencias con los demás, más allá de los contenidos escolares.

Los acompañaremos en esta experiencia asistiendo a actividades donde la palabra sea importante (teatro infantil, cuentacuentos, bibliotecas con actividades adaptadas a su edad…) y no dejaremos escapar la oportunidad de crear un espacio y un tiempo que invite, estimule y guie a nuestros alumnos e hijos a través de los libros hacia un mundo más rico, sosegado y permanente.

–        Rico porque a través de la lectura bien seleccionada accederán a conocimientos bien desarrollados, mundos de fantasía y llenos de valores educativos y además desarrollarán sin darse cuenta sus competencias de aprendizaje al servicio de un buen rendimiento académico (comprensión lectora, estructuración del pensamiento, expresión escrita, riqueza de vocabulario…).

–        Sosegado porque estimularemos un tipo diferente de ocio, basado en la pausa, la comunicación y el placer de compartir descubrimientos. Y dándoles a conocer el encanto de una actividad cargada de liturgia y sorpresas. Desde su mundo y sus intereses, pero sin perder la esencia y la magia que la lectura proporciona. Necesitan correr, jugar explorar…pero también imaginar, dejarse llevar por lo que otros cuentan, pararse a pensar por su cuenta…

–        Permanente porque en tiempos de espacios virtuales, comunicación vertiginosa y acumulación de acontecimientos, un libro,  es un lugar donde estar largo tiempo y al que siempre podemos regresar. En verdad es una experiencia sensorial e intelectual única que debemos ofrecer a nuestros chicos desde la perspectiva lúdica y creativa que su edad demanda. Pero sabiendo que esa “corporeidad” del libro tiene una fuerza que ningún otro soporte puede igualar.

Desterremos la simplista idea de que leer es aburrido y ofrezcamos nuestro tiempo e ideas para acercar a nuestros chicos, en la edad idónea, a uno de los mayores placeres y desarrollos personales que el hombre ha descubierto, sin renunciar a todo lo que nuestros tiempos nos ofrecen…

Os facilitamos algún “truco” más para ir ganando poco a poco el interés de los pequeños lectores más reticentes, cuyas mayores habilidades están en otros campos no verbales (viso-espaciales, cinéticas, sociales, manipulativas, musicales…) pero que buscando estrategias que incluyan sus fortalezas en el acto de leer también pueden encontrar  un auténtico placer en ello.

  • Lectura compartida e inventar finales alternativos. Leer por párrafos alternativamente y escribir un final alternativo antes de acabar la lectura (para los más fantasiosos, los más impacientes…).
  • La lectura con errores: Leer una vez el texto en voz baja y después volverlo a leer en voz alta con errores que el niño debe detectar (los que les cuesta sostener la atención durante mucho tiempo).
  • Averiguar de qué va la lectura por las ilustraciones. Fijarse primero en los dibujos e inventar una historia a ver si coincide después en algo con la que se leerá (los que se ven más atraídos por el mundo visual).
  • Visionado de películas con subtítulos. Cada vez más, los niñ@s son capaces de dividir su atención en una pantalla y leer a la vez que procesan las imágenes. Es una buena forma de animarlos a seguir un argumento por escrito (igual que en el punto anterior)
  • Jugar al “diccionario loco” en familia (+7). Buscar la definición de una palabra y luego inventar otras nuevas y ponerlas en una bolsa hasta que se averigua el verdadero significado.(necesitan manipular y estar en acción para descubrir el lenguaje)
  • Buscar temas en el periódico y contar a la familia (+7). Asignar o realizar una lista de contenidos que se repartirán entre la familia y luego se deberán exponer.(para los más sociales y curiosos)
  • Crear su propio libro de noticias. Con un tema favorito, un personaje…buscar noticias, recortarlas y pegarlas en un libro personal que se podrá leer en público o de manera privada de vez en cuando.(para los que tienen gustos más particulares, deportivos, musicales, artísticos…desde la manipulación de los elementos hacia la lectura)
  • Momentos de lectura común: Crear un espacio y un tiempo a la semana donde leer en común  y compartir posteriormente lo leído (ajustar el tiempo según la edad, para los menos motivados)

Si en edades tempranas se siembran estos hábitos divertidos y estimulantes, aunque luego pasen un periodo donde parezca abandonarlos (en la primera adolescencia es tal la vorágine interna y externa de ideas, inquietudes y emociones que les es muy difícil mantener la concentración en la lectura de forma prolongada), posteriormente volverán a retomarlo con más fuerza y profundidad.

Elena y César

 

 

Orientación online

Hola chicas y chicos de Secundaria, como sabemos y entendemos que estáis en un momento importante  para empezar a plantearos   vuestro futuro profesional,  os proponemos que exploréis esta web http://orienta.cepymearagon.es/

Se trata de un servicio gratuito online dirigido a vosotros, los alumnos mayores, creado para facilitaros  la decisión de  vuestra  trayectoria formativa y profesional.

A través de esta página, que forma parte del programa Orienta de Ibercaja vais a descubrir: cuestionarios de Intereses  Profesionales algo más sencillos que los que hacemos en el colegio, itinerarios educativos, información actualizada sobre estudios: formación profesional, universidad, enseñanzas artísticas, deportivas…

Con todos estos recursos completaremos el proceso de toma de decisiones que estáis desarrollando y que personalizareis con el Departamento de Orientación del colegio para diseñar vuestro propio itinerario formativo.

Esperamos que os resulte interesante y os pueda ser de ayuda. Además de eso, por supuesto os invitamos a contactar con nosotros para aclarar todas las dudas que os vayan surgiendo.

LENGUAJE: PRAXIAS

La realización de actividades en las que se trabajen la tonicidad y movilidad de los órganos que intervienen en la producción de los fonemas (de los sonidos del habla), es de gran importancia. Tengamos en cuenta, que para hablar, debemos ser capaces de tener gran agilidad en la lengua, hacerla vibrar por ejemplo para hacer la rr, tener fuerza, etc.

Por ello debemos trabajar todos estos órganos fonoarticulatorios: labios, lengua, músculos maseteros (se observan al apretar los molares), músculos buccinadores (las mejillas). Lo haremos con lo que vamos a denominar praxias. Es preferible realizarlas frente a un espejo para que el niño observe cómo se realizan correctamente.

Praxias faciales:

  • Jugar a ser monstruos: enseñar los dientes hacia delante o hacia atrás.
  • Trabajar las diferentes expresiones faciales: contento, triste, sorpresa, susto, etc.
  • El juego ¿Quién es quién? ya que posee imágenes de personajes con diferentes expresiones faciales.

Praxias linguales:

  • Sacar y meter la lengua, primero despacio y luego rápida y sucesivamente. Mover la lengua arriba y abajo siguiendo el mismo patrón.
  • Mover la lengua de derecha a izquierda, tocando las comisuras. Se pueden untar las comisuras con miel, azúcar, nocilla, etc.
  • Tocar con la punta de la lengua los dientes superiores y los inferiores alternativamente.
  • Con la punta de la lengua empujar alternativamente las dos mejillas.
  • Pasear la punta de la lengua alrededor de los labios en un movimiento rotatorio.
  • Chasquear la lengua. Dar golpecitos suaves con la lengua detrás de los dientes de arriba, tocando los alvéolos y haciendo unos pequeños ruiditos.
  • Imitar sonidos de distintos animales (serpiente, abeja, caballo, etc).

Praxias labiales:

  • Hacer morritos moviéndolos hacia un lado y hacia otro. Imitar un pez, un conejo, un avión, dar besos, etc.
  • Coger un lápiz entre el labio superior y la nariz. Sujetar un lápiz con los labios.
  • Sorber un líquido con una pajita de refresco.

Ejercicios de mejillas y mandíbula:

  • Inflar y desinflar las mejillas con aire.
  • Abrir y cerrar la boca a diferentes velocidades.
  • Mover la mandíbula inferior de un lado a otro.

Estos son solo unos ejemplos de los ejercicios que se pueden realizar.

Cristina y Sara.